Olegario González Prado, nace en Santa Marta de Magasca, un pueblecito pequeño de la provincia de (Cáceres) – España.

Desde muy corta edad se interesa por el mundo de las letras y las artes, pero con pocas perspectivas de desarrollar sus inquietudes debido al medio rural exiguo de posibilidades que le rodean, pero inesperadamente se le presenta la ocasión de emigrar al extranjero motivado por una historia familiar compleja, que aprovecha sin titubeos siendo aún adolescente.

Su primera residencia la fija en Paris, donde comienza sus primeros pasos de pintura en bellas artes, las letras y el pensamiento, que tendrá que alternar con su trabajo, recurriendo a clases nocturnas y tiempo libre que le facilitan en su propia empresa, incluidos los costes, sorprendidos por su afán de superación, capacidad de trabajo y su afición.

La misión secreta que encierra la historia familiar por la que emigró, da origen poco después, a su deambular en una frenética pero infructuosa búsqueda por el resto de Europa, para ubicarse finalmente en Francia en una empresa cinegética próxima a Paris, en la que iniciará una nueva formación que determinará parte de su futuro en otro campo distinto, pero sin desconectar por completo con sus principios artísticos, literarios y compromiso con su historia familiar.

De vuelta a España bastantes años después, monta su propia empresa, donde sigue escribiendo y participando en algún congreso internacional sobre temas cinegéticos, colabora en varias revistas con artículos prácticos y científicos del sector y, espera hasta su jubilación para entrar de pleno en el mundo de la literatura.

Su primera obra titulada LA VENTANA DEL REY, es en gran parte autobiográfica, pero también histórica, ya que recopila infinidad de datos pre y pos guerra civil española, así como otros de ámbito internacional en época de guerra fría, tal que inicios de gestación en reuniones privadas de posibles conflictos diplomáticos internacionales, confusos laberintos privados en la economía mundial sobre el tránsito comercial, sentimientos políticos de reconciliación en los centros de refugiados españoles en Europa y, otros de calado sentimental muy importantes, como la abdicación de Eduardo IIX a la corona de Inglaterra por casarse con una plebeya divorciada por dos veces. Todo esto contado y vivido en primera persona por el autor.

Su segundo libro, ASCUAS DE JUVENTUD, es una obra de relatos cortos, poesía y frases para la reflexión de contenido social y moral, pero también condensado y ambientado en un alto porcentaje en vivencias personales, resaltando el contraste de ética social y moral de nuestra propia idiosincrasia española con la de otros países como el resto de Europa o, Estados Unidos, todo ello aderezado con un equilibrado toque de suspicacia y moraleja ejemplarizante de la que poder sacar conclusiones, muy especialmente sobre comportamientos relacionados con la filantropía y la misantropía, rescatados e inspirados en casos verdaderamente reales y personales, dignos de ser leídos, considerados y evaluados.

Le sigue un tercer libro titulado VIEJO ZORRO. Se trata de una novela de intriga y acción donde el autor pretende (y lo consigue) no desvincularse de su peculiar sencillez en su forma de escribir, pero sin restarle misterio a la historia y sin desvirtuar su gran respeto por las normas básicas del relato en la literatura, manteniendo el léxico y el modismo de su propio estilo.

En breve aparecerá su cuarto libro, un poemario titulado EL MENSAJE EN LA POESÍA. Con esta obra trata el autor de culminar su interés por desarrollar su visión según la reacción sobre el efecto popular a su sintaxis en su forma de escribir, historia, relato corto, novela y poesía, en los cuatro campos principales de la literatura, basándose hasta donde resulta posible, en una discreta pero atractiva sencillez y escasa metonimia, de clara y fácil comprensión en su lectura.